Me cuesta entender cómo se puede condecorar a un muerto porque de seguir vivo no se le daría tan consideración. Lo cual me lleva a pensar que lo premian precisamente por haberse muerto. Es una lógica esa que me parece abyecta y me lleva a pensar que se trata de una auto condecoración a quien la impone mientras piensa “qué bien quedo” ante el dolor ajeno. No sé por qué se me viene a la cabeza ese refrán que me decía mi abuelo de “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”.
Cervecerix — 26-08-2005