Cristina vende pescado durante el día y por la noche sirve copas tras la barra de un ‘pub’. Los tiempos modernos han alterado el sentido de los cuentos tradicionales, así es el caso de las cenicientas que se transforman los sábados a medianoche pero al revés, y pasan de ser trabajadoras de día a princesas de noche. Un buen cuento ese del sábado noche.
peppermint — 29-01-2006