Mi abuela materna solía encomendarse a Santa Rita para tratar de remediar alguna dificultad que encontraba en su vida porque decía que era la patrona de los imposibles. No sé si sus rogativas la sacaban de algún apuro en su mezcla de fe e invocación mágica. Desde el sábado por la noche, cuando dejó de actualizarse mi bitácora, me acuerdo de mi abuela por no acordarme de otras cosas.
Christie del Pino — 21-02-2006
Ella imagina... — 28-02-2006