Charcos

Archivado en General • Fecha: 04-03-2006 22:46:09

De pequeño me mentía en los charcos de agua y disfrutaba lo indecible. Apenas dejaba de llover me calzaba las botas de agua y me ponía a cruzar aquellos pequeños mares y lagos. A mi madre no le hacía ninguna gracia y, en alguna ocasión, recibí una azotaina porque había más agua en mis botas de goma que en el propio charco.

Ahora me meto en otro tipo de charcos por amistad o porque no sé estar callado. Y a pesar de que me mojó –a veces casi me ahogo-, no me importa. Ya lo dijo el filósofo griego Nausífanes de Teos, para salvarse antes hay que naufragar.

Escrito por Francisco M. Ortega Palomares
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Comentarios

  1. A fuerza de naufragar, acabas aprendiendo a quedarte en la orilla.

    Mario — 05-03-2006

  2. Aquí llovía poco, cuando me compré las botas de agua casi comienza la sequía. Será por eso lo de naufragar lo llevo mal.

    Mar — 05-03-2006

  3. Eso de meterte en los charcos era una gozada, ahora ya no venden botas de lluvia.
    Hay que mojarse, porque quedarse callado no tiene ningún mérito.

    ganso — 05-03-2006

  4. "Para salvarse hay que naufragar"... excelente... va mucho con el nombre de mi blog: Plan B.
    Un abrazo desde el mundoalreves.com

    Sebastian — 05-03-2006

  5. ya que habia dejado de llover, me resvalo en tus piernas,
    me tropiezo con tus pies, ya que habia dejado de corre desde
    aqui hasta tu puerta de tu puerta a donde estes
    me despierto dormido y me acuesto al revés
    me entretengo conmigo ahora que no me ves ,.....

    Bella — 06-03-2006


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