Mi amigo Arsenio defiende que el mundo los pueblan dos clases de personas según su carácter: las antipáticas y las que no lo son (concretamente emplea la palabra fondinga). Con esta simple división de la especie humana él se maneja en la vida. No necesita más clasificaciones para entenderse con sus semejantes. Además su teoría mantiene que podemos ser una cosa o la otra, durante más o menos tiempo, pero que todos pasamos por los dos estados.
Anei — 28-03-2006
joselu — 31-03-2006
Niha — 31-03-2006