Obstinados

Archivado en General • Fecha: 13-04-2006 23:48:33

Samuel Beckett rechazó en 1969 el Premio Nobel de Literatura. Nada más enterarse dijo: «¡Dios mío, qué desastre!». Defensor de su intimidad, mantuvo a distancia los cenáculos literarios y los circuitos editoriales. Pesimista y subversivo, Beckett se alejó del mundanal ruido. A partir de hoy jueves numerosos actos recordarán el centenario de su nacimiento algo que, a buen seguro, no le hubiera hecho mucha gracia. Algunos seres humanos incapaces de sacar conclusiones de las enseñanzas del escritor, se obstinan en repetir errores.

Escrito por Francisco M. Ortega Palomares
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Comentarios

  1. Entonces... no mencionemos más el asunto.

    noemi — 14-04-2006

  2. Me leeré, para recordar mi primera lectura, Esperando a Godot. Lo leí cuando tenía diecinueve años. Fue una de las lecturas más luminosas y enigmáticas de mi primera juventud. Deslumbrante. Temo el reencuentro en la edad madura con esta obra terrible y desoladora.

    joselu — 17-04-2006


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