Copias
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General • Fecha: 03-07-2006 23:56:10
Si los obligaran no estarían dispuestos a hacerlo pero como lo hacen porque quiere se clonan. Una especie de duplicidad estética. Los lados de la cabeza rapados y la parte alta en plan ‘pelospincho’, música con altos decibelios en los coches, cordones de oro y colgantes exagerados. Ves a los jóvenes juntos y parecen todos iguales. Súmales veinte años a cada uno y hallarás dónde están las diferencias.
Escrito por
Francisco M. Ortega Palomares
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Yo trabajo mucho con adolescentes y los quiero mucho, pero en efecto: se sienten todos originales, hechos a mano, y sin copia en el planeta, y se ven todos idénticos....
noemi — 04-07-2006
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Ése es solamente un sector, pero un sector preocupante...
Niha — 04-07-2006
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Bueno chicos nos asustamos tanto como se asustaban nuestros padres hace 20 o 25 años....Yo me acuerdo de mi madre diciéndome... -pero hija no puedes ir un poquito más femenina (jejeje). Era muy heavy yo de jovencilla...Y sí, Francisco, con 20 años más pues se cambia jeje, más refinadita ahora...Besos.
Anam — 04-07-2006
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¿Y qué hay de los que no cambian?. Esos son los mismos que cuando ven a Gavanido en un autobus, no solo no le ceden el asiento, si no que se rien de él. Yo tengo mucho respeto por todo el mundo, -como persona adulta que soy- pero francamente, a estos últimos, les deseo un padrastro en cada dedo.
Gavanido — 04-07-2006
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Le echaba de menos :)
drenched — 04-07-2006
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Yo trabajo con adolescentes y te puedo decir que los detesto bastante, pero que algunos se hacen querer. Ese también ir descubriendo el mundo resulta enternecedor, si el joven es educado y considerado. Sé de algún blog de alumna adolescente que es todo una maravilla. Adolescente total, pero lleno de sensibilidad. Sí, veinte años más les pondrá a todos en su sitio.
joselu — 04-07-2006
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Creo que, a cualquier edad que elijas, los seres humanos mostramos una tendencia preocupante a la uniformidad, que tiene hacernos clónicos y por tanto redundantes. Cuando era adolescente tuve una de esas revelaciones magufas que los racionalistas tanto odian: mientras (y sólo mientras) la vida tuviera algo interesante que hacer conmigo o a través de mí tendría derecho a seguir existiendo. A día de hoy, todavía me parece un trato justo.
Al59 — 06-07-2006
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