Un gañán, subido en su yunta de mulos, vuelve a la caída de la tarde, tras acabar la faena, mientras charla por su teléfono móvil.
Me digo, tras ver la escena: esta es la imagen del siglo que comenzamos, el de los mundos interpuestos. Un hombre acostumbrado a hablar con las bestias y que usa tecnología de última generación.
Uqbar — 10-08-2006