Marina resolvió un buen día cambiar su mundo cercano. «Se acabó decir lo que pienso de la gente. A partir de ahora diré lo contrario». Y así lo hizo.
Cuando se encontraba a una amiga con sobrepeso le decía «te veo más delgada». Y la otra le respondía: «que va estoy más gorda». Y Marina insistía: «que no mujer, que se te ve mejor».
Si se tropezaba con algún conocido cuyo aspecto había demacrado una enfermedad le comentaba: «se te ve muy mejorado». Y el otro contestaba: «pues no sé la verdad porque ando algo jodido».
Si veía a alguien que había dado una vegetada, le animaba: «no sé cómo lo haces pero cada día estás más joven».
Desde que Marina se apuntó a la filosofía de la mentira piadosa su popularidad ha crecido enormemente.
Joaquín — 14-09-2006
joselu — 14-09-2006
Jessika — 14-09-2006
isabelbarcelo — 14-09-2006