«La literatura actual está podrida de infumables novelas históricas y de adocenadas novelas negras. Éstas son los nuevos libros de caballería. Si el Quijote hubiera vivido en esta época encarnaría una especie de detective privado o de charlatán mediático. Si cabalgara por Internet le hubieran quemado el ordenador, no los libros».
Estas son frases lapidarias que mi amigo Juan, ratón de biblioteca me suele soltar de vez en cuando.