Mi amigo Marco Antonio, que gusta del juego de la seducción como una actitud ante la vida, de vez en cuando me cuenta alguna de sus teorías sobre las relaciones afectivas.
–Hay mujeres con las que cruzas la mirada y, en ese fugaz encuentro, vives toda una aventura amorosa. Es como si te traspasa la música de los violines con su perfecta tristeza–, expone.
Mi amigo ignora que Cioran escribió que «hay miradas femeninas que tienen algo de la triste perfección de un soneto».
misscompracompulsiva — 03-01-2007
sinti — 04-01-2007