Robert Burton en su obra The Anatomy of Melancholy llama ‘óxido del alma’ a la melancolía frente a la definición en la antigüedad de ‘bilis negra’. La traslación de la melancolía, hija menor de la tristeza, desde los humores cardinales hacia la consustancialidad psíquica, fue un gran paso para el amplio recetario de antidepresivos dado en los tiempos actuales.