Cuando una persona habla de que es un perdedor ¿lo hace desde el punto de vista de la pérdida (perder algo o a alguien) o lo dice porque su situación es la antítesis del triunfo que en el fondo anhela?
Nos enfrentamos al fracaso desde modos distintos: hay quien lo entiende desde el dolor por haber sido apartado de una vida digna. Y quien lo entiende como una frustración que envidia el triunfo de otros.